Los pilares musicales indie de atenas

Después, legiones de mujeres y hombres jóvenes vestidos con pastalones de mezclilla esqueléticos y cortes de pelo asimétricos ocuparon la plaza y se extendieron cubriendo la Calle Kolokotroni rumbo a un montón de bares nuevos, galerías y otros sitios que cobijan el creciente paisaje indie y post alternativo de la ciudad.

Es difícil creer que tan sólo hace seis o siete años esta área repleta de negocios -conocida con el más o menos abultado término de "triángulo comercial histórico"- virtualmente era un páramo para la vida nocturna. En ese entonces, luego que la bulliciosa multitud diurna se dispersaba, el triángulo se oscurecía.

"En el centro de Atenas no había nada, únicamente estas tiendas muy baratas", dice Christoforos Tiropolis, quien estuvo en la cima del diluvio de bares céntricos indie cuando él y su socio abrieron el pequeño bar de cocteles llamado Pop, en junio de 2001. "Vinimos aquí para tener espacio alrededor de nosotros. Simplemente queríamos un lugar donde pudieran venir nuestros amigos, tomarse unas copas y escuchar buena música", destaca.

En estos días, si puede encontrar un sitio en el perpetuamente atascado bar, encontrará que Pop sigue cobijando a una gama de DJs locales de muy buena calidad que tocan todo tipo de música, desde "no wave" e invasión británica hasta indie pop, y ofrece de los mejores cocteles de la ciudad. La bebida insignia de la casa, conocida como la Pop, es una efervescente mezcla decadente de dos tipos de vodka, triple sec, fresas y lima frescas, azúcar y champaña.

Mientras que Pop ganaba reputación como local nocturno estilo "hip", nuevos bares del mismo molde - íntimos, sin pretensiones, urbanos - comenzaron a surgir en el vecindario. Para 2006, el número de bares en el centro de la ciudad había crecido más o menos a 15. Para mitades de octubre por lo menos eran 27, según el conteo de los dueños de varios bares.

Gran parte del crecimiento se enfocó en Avramiotou, una quieta y gastada franja de calle cercana a Kolokotroni, que sufrió una metamorfosis para convertirse en un punto de moda luego que cuatro bares pequeños de corte indie -Kinky, Urban, Black Cat y Plastelini- abrieran uno junto al otro entre 2004 y 2007. El mes pasado, los dueños se fusionaron en un sitio musical de cuatro partes llamado Six D.O.G.S.

El sofisticado y minimalista rediseño del edificio, realizado por la firma arquitectónica griega Point Supreme, utiliza un esquema de colores en escala grisácea de gradientes que se oscurece más cuando el sitio progresa del ventilado espacio blanco de galerías al color pizarra de la librería-café, al área para escuchar música con matices carbón y, finalmente, al moderno bar de cócteles con tonos negros.

Con su recientemente modernizada acústica, Six D.O.G.S. probablemente es el mejor lugar del vecindario para escuchar DJs y bandas locales. Y para un paisaje indie más preocupado por escuchar música que por acercarse a ella, Six D.O.G.S. es uno de los pocos sitios del centro donde la gente toma masivamente la pista de baile.

El director artístico, Konstantinos Dagritzikos, quien toca la batería en la banda Love Beverly con marcadas influencias de la década de 1960, afirma que intenta conservar un equilibrio entre programar grupos locales independientes y funciones del exterior como Publicist, un equipo electro-punk de Londres que actuó durante la apertura de la noche, y el DJ inglés Disco Bloodbath de música colectiva (se siguen viendo rastros de este grupo en forma de huellas de manos de sangre falsas salpicadas por la fachada de Six D.O.G.S., que está pintarrajeada con grafiti).

No obstante que el triángulo comercial histórico fue durante siglos el centro de la vida cultural ateniense, la sobrepoblación, el tráfico y la contaminación eventualmente provocaron un éxodo. A pesar de que muchas empresas y negocios de venta al por menor se quedaron, gran parte de la actividad cultural de Atenas se mudó a otro lado, y el área céntrica se convirtió más en un eje administrativo y comercial.