dientes de leche ©Agencia ID

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El ratón de los dientes no sólo debe dejar dinero debajo de las almohadas, sino también instructivo para las nuevas piezas dentales que acompañarán a los niños por el resto de su vida. Pero, se han preguntado por qué tenemos diferentes tipos de dientes en nuestra vida.

A la especie humana se le refiere en términos odontológicos como difiodontes; es decir, que durante su vida desarrolla dos juegos de dentadura. Y sólo como dato curioso cabe mencionar que los bovinos son otra especie que muda de dientes durante su etapa adulta.

La dentadura que conocemos como “de leche” consiste en 20 piezas que se desarrollan incluso antes del nacimiento, y aunque la edad para mudarlos varía de acuerdo con cada persona, en promedio comienzan a caerse cuando el niño tiene aproximadamente seis años, y el periodo de cambios de dientes primarios a los definitivos puede durar varios años más.

Los dientes de leche también se les llama deciduos o primarios, y es durante el periodo de concepción, aproximadamente en la octava semana, que el embrión desarrolla brotes de dientes de forma ovalada en la zona de las encías, los cuales empiezan a endurecerse alrededor de la decimosexta semana, pero es entre los seis meses al año de vida que los dientes de leche empiezan a empujar desde las encías y formar lo que se conoce como raíz.

Es cuando el niño cumple tres años que debe completarse el juego de 20 dientes de leche, 10 en el maxilar inferior y 10 en el superior, los cuales tienen la función de ayudar a los permanentes a brotar en sus posiciones adecuadas, ya que una acción similar a la dentadura primaria sucede con los dientes permanentes o secundarios, que mucho antes de que aparezcan están en formación bajo las encías.

Por lo general, es a partir de los seis años de edad cuando se cae el primer diente, comenzando con aquellos ubicados en el maxilar inferior. Para dar paso a la dentadura permanente, las raíces de los dientes de leche empiezan a disolverse, y lo harán de forma definitiva cuando la pieza permanente que hay debajo esté lista para brotar.

La mayoría de los dientes permanentes se forman en las inmediaciones de las raíces de los primarios. Esta fase de desarrollo de la dentadura permanente se alarga aproximadamente hasta 15 años, a medida que la mandíbula va creciendo para alcanzar la forma adulta.

Es por ello que la apariencia de los dientes permanentes en los niños parece desproporcionada, pues la dentadura secundaria es de mayor tamaño a la de leche. Asimismo, estas dimensiones hacen que las nuevas piezas no tengan espacio suficiente para colocarse correctamente, pero por lo general en el transcurso del cambio de dentadura, de la mano con el desarrollo el hueso maxilofacial, se van alineando por sí solos.

El orden en que brotan los dientes es la siguiente:

Incisivos: entre los seis y los nueve años

Primeros molares: entre los seis y 10 años

Premolares: de los 10 a los 12 años

Colmillos o caninos: 10 a 12 años

Segundos molares: de los 11 a 13 años

Terceros molares (del juicio): entre los 17 y los 21 años