Diente roto ©Agencia ID

Diente roto ©Agencia ID

Los dientes son de los elementos más resistentes del cuerpo, pero esto no quiere decir que sean inquebrantables; pueden llegar a fracturarse o romperse debido a un fuerte golpe. En este caso siempre debe dirigirse a su dentista para que examine el área afectada y determine qué tratamiento seguir.

Se recomienda que mientras llega al consultorio, enjuague su boca con agua tibia, haga presión sobre la zona en caso de haber sangrado y aplicar frío sobre la mejilla o labio para ayudar a reducir la inflamación.

De ser posible, tratar de colocar de nuevo el diente en su cavidad al nivel de los dientes vecinos y morder suavemente una gasa o una bolsita de té húmeda para ayudarlo a mantenerse en su sitio. Si esto no es posible, ponga el diente en una taza limpia o contenedor con leche, o agua salada, para llevarlo con el dentista y examine las posibilidades de recuperarlo.

Las fracturas graves de dientes pueden dejar al descubierto el tejido nervioso ubicado en el interior del diente. En estos casos, sí se necesita acudir de inmediato con el dentista para evitar las infecciones, abscesos y dolor.

Cuando se trata de una fractura simple como un diente astillado, no necesariamente hay que atenderse de emergencia, pero deben repararse para evitar que la parte rota corte los labios o la lengua y también por motivos de apariencia estética.

Prevención

Para evitar fracturas en los dientes se recomienda evitar comer alimentos duros, como: fruta seca o pan viejo, no morder dulces y tampoco hielo.

También usar un protector bucal al practicar cualquier deporte de contacto.

Además se debe utilizar siempre el cinturón de seguridad que, en caso de un accidente automovilístico, puede evitar lesiones en distintas partes del cuerpo, entre ellas el área bucal.